El sistema clínico
Una herida que no cierra no es solo una herida grande.
Mientras el biofilm y el tejido no viable sigan presentes, ningún apósito por bueno que sea consigue cerrar la herida. Por eso trabajamos con un protocolo de 6 fases — no con referencias sueltas.
Limpieza de biofilm
Irrigación inicial de la herida con soluciones de limpieza avanzada, para retirar la capa de biofilm que impide la cicatrización antes de cualquier otro tratamiento.
Desbridamiento mecánico
Retirada del tejido no viable mediante espuma de poliuretano de uso mecánico — la base de nuestra diferenciación frente a los apósitos de absorción convencionales.
Control antimicrobiano
Reducción de la carga bacteriana con gel y solución PHMB, previniendo la infección local sin comprometer el tejido de granulación.
Espuma terapéutica
Absorción de exudado y cicatrización activa. Es la fase de mayor volumen clínico y donde el protocolo estructurado marca más diferencia frente a un apósito genérico.
Descarga podológica
Alivio de presión en zonas de riesgo — especialmente relevante en pie diabético. Uso podológico especializado en dedos y zonas de apoyo.
Prevención de recurrencia
Cuidado de la piel perilesional y compresión ligera para reducir la reaparición de úlceras venosas y por presión una vez cerrada la herida.
Un catálogo con criterio
15 referencias. 3 familias de producto.
No es un catálogo extenso de productos sueltos: es el mínimo necesario para cubrir el proceso completo, seleccionado y contrastado frente a las alternativas ya presentes en el mercado español.
- Espuma terapéutica PUR — desbridamiento mecánico, absorción y descarga podológica
- Soluciones y gel PHMB / HOCl — limpieza de biofilm y control antimicrobiano
- Prevención — ácidos grasos hiperoxigenados y compresión ligera